Pupulan a mi alrededor luceros,
como polillas cerca del fuego;
son ojos malditos e insidiosos,
que susurran la palabra deseo.

No te dejes engatusar por ellos,
pues son como sirenas sin credo;
no les permitas llegar al centro,
o destruira como eres por dentro.

¡Oh luceros de la medianoche!
¿por qué buscais mi mal, mi desgracia?
no son buenos esos sentimientos.

¡Oh luceros de la medianoche!
permitidme estar en mi sola compañia,
no quiero amantes en esta noche.

PS: Lo escribí en febrero del año pasado, no hace tiempo ni ná. Lo reencontré leyendo un comentario que me dejaron en mi cuenta de deviantart y me he animado a publicarlo aquí, espero que os guste.