Esta mañana, tras un extraño sueño que incluía actores sin experiencia, lios amorosos y muchas discusiones, me levanté gris, sin la curiosidad habitual en mi. Normalmente cuando me levanto por la mañana al principio me quedo un rato más tumbado, pero luego me levanto con curiosidad sobre qué me deparará el día. 

    Pero hoy no.
    Tras vestirme y desayunar me senté en el sillón a esperar la hora correcta para bajar a la parada de guagua y tomarla sin tener que aguantar como el viento me despeina una y otra vez. El gato, que se puso a seguirme con curiosidad por toda la casa desde que me levanté, se sentó tambien y comenzó a mirarme con una expresión en la cara muy precisa.
    Una expresión que reconocí rapidamente por que yo mismo la pongo muchas veces. Es esa expresión que dice: "Me aburro, baila para mí".

    Lo siguiente que hice fue contemplar la pantalla del televisor, se encontraba apagado y me veia reflejado con el gato mirandome fijamente. Y entonces comprendí porqué cuando vuelvo de clase el gato ha tirado la mitad de las cosas que se encuentran en los estantes y volcado todas las papeleras.
    Se debe aburrir la ostia sin poder encender la tele ni usar el ordenador. Creo que yo tambien lo haría si estuviera en su misma situación.

    Por eso esta tarde me voy a cortar el pelo :)