Descolgado del trepidante ritmo de vida en el que se ha convertido mi rutina, adentrandome en la húmeda oscuridad en que se han convertido mis noches. Observando sumido en la más absoluta de las tinieblas a las nubes arremolinadas alrededor de la luna. Azules, recortadas, Burtonianas…
Paso mis días como la mancha de tinta que soy. Absorbiendo y contaminando. Aprendiendo y corrompiendo. Me lo llevo todo y no dejo nada tras de mí. Te convierto en un juego. Me convierto en un juego. No tiene realmente importancia. Ni ganar, ni perder. Buscar la salida del laberinto o aprender a vivir de él.
He encontrado en este año de facultad justo lo que buscaba cuando realizaba la matricula. El estrés que sentía durante los últimos examenes de septiembre que realicé. El no poder descansar antes de seguir con el siguiente problema a resolver. Pero cometí un terrible error. Treinta días de estrés no tienen comparación con tres cuatrimestres en los que te roban los días libres para marcarte nuevos trabajos.
Pero es lo que me he buscado, y con ello cargaré hasta el final porque…
Son las reglas del juego.
"Vi otra bestia que subía de la tierra
y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero,
pero hablaba como un dragón."
La gente tiende a cuestionarselo todo, de una manera absurdamente incoherente y sistemáticamente destructiva. Está bien hacerse las preguntas, es signo de una mente curiosa y despierta. Pero lamentarse por no encontrar las respuestas o tratar de forzar respuestas para que cuadren en la cabeza es peor que tratar de entender a una soñadora.
El primer caso es una espiral inútil y completamente prescindible, si te das cuenta de que te encuentras en este circulo vicioso puedes salir de él sin dificultad. No, en serio, realmente no tienes más que dejar de lamentarte y comenzar a andar por una nueva vía de resolución o fijarte otros objetivos, pero llorar no ayuda a la causa. Si no te das cuenta de que te encuentras en ella puede ser un poco más dificil, ya que necesitarás de alguien que te lo diga o te guíe para salir de ahí. Siempre es bueno tener a alguien cerca que te eche una mano.
El segundo caso es más complicado, encontrarse en este e intentar salir no es tan fácil como girar el pomo de la puerta que es la solución del caso anterior. Aquí se trata de que eres un cabeza dura y niegas la evidencia de que estás equivocado. En ciertos casos puede ser bueno, ya que es posible que la respuesta hallada sea falsa. Tratar de refutar como sea dicha respuesta no solo puede ayudar a uno mismo sino a otros que caen en el mismo error. No hay mejor forma de hallar respuestas que la refutación de las mismas.
Yo me encuentro en este segundo caso, creo que no hay mejor forma de refutar una respuesta que discutiendola abiertamente. Por ello House tiene a su equipo de diagnóstico, Stark a su cuadrilla, Sherlock Holmes a John Watson, etc.
Yo tengo este blog. Un medio para debatir las ideas que se me pasen por la cabeza abierto a todos aquellos que quieran expresar su bien fundada opinión.
¡Que paseis un buen finde!
¿Sabes? Nunca iré al Infierno. Estudio Informática… y me lo convalidan :3
Un puente desaprovechado. El único momento de relax en estos últimos cuatro días fue un sábado noche de cena en un restaurante italiano. Lasagna, cannelloni, tortellinis, bechamel… Una cena sin duda deliciosa con la mejor compañia que se pueda tener. Todo excelentemente preparado y dispuesto para tomar fuerzas y seguir desaprovechando el tiempo haciendo prácticas, trabajos y estudiando sin parar lo que es, sin lugar a dudas, el año más duro de toda mi carrera universitaria. Suerte la mía que ahora le cogí afición al estrés y los tiempos de entrega ajustados, como unos vaqueros en la cintura de una chica cuando comienza de nuevo el invierno.
Mañana empiezan los madrugones otra vez, y da comienzo una nueva semana con nuevos plazos de entrega y nuevas horas perdidas sentado delante de un ordenador, averigüando que pieza le falta al puzzle que tenemos delante y no conseguimos resolver. Lucky me aún tengo un episodio de Dexter por ver, y mañana a las 9.30 hora canaria el estreno del primer episodio en Fox. Espero no perdermelo. Espero que lo hayan hecho bien.
Cabezas, cuerpos, que descansen y pasen una tranquila noche.
Hasta ahora me sentía muy identificado con Dexter, por la carencia de emociones, la sensación de vacio cuando alguien expresa sus sentimientos y sabes que eso te debería afectar de alguna forma o al menos saber de que diablos esta hablando, el analizar las vidas de la gente de manera impersonal y objetiva. Pero el episodio que he visto esta noche, (el tercero, apenas he podido empezar esta nueva temporada), me ha revelado una faceta de nuestro homicida que no me había planteado hasta ahora. Sus ganas de matar como si fuera una adicción. Quiero decir, ya se sabía que era una adicción, pero no lo había visto desde el punto de vista de que fuera algo tratable.
A donde quiero llegar con todo esto es… ¿Cuál es mi adicción? ¿Los videojuegos, el rol y el cine? No creo que sean comparables, no del modo en que han descrito lo que sería una adicción. No escucho ese millar de voces susurrantes al unísono para que me mueva a hacer algo. De hecho últimamente nisiquiera escucho voces en mi cabeza. Ni una sola de ellas.
Todo es culpa del nuevo curso. Buenas noches damas y caballeros…

