Hasta ahora me sentía muy identificado con Dexter, por la carencia de emociones, la sensación de vacio cuando alguien expresa sus sentimientos y sabes que eso te debería afectar de alguna forma o al menos saber de que diablos esta hablando, el analizar las vidas de la gente de manera impersonal y objetiva. Pero el episodio que he visto esta noche, (el tercero, apenas he podido empezar esta nueva temporada), me ha revelado una faceta de nuestro homicida que no me había planteado hasta ahora. Sus ganas de matar como si fuera una adicción. Quiero decir, ya se sabía que era una adicción, pero no lo había visto desde el punto de vista de que fuera algo tratable.

    A donde quiero llegar con todo esto es… ¿Cuál es mi adicción? ¿Los videojuegos, el rol y el cine? No creo que sean comparables, no del modo en que han descrito lo que sería una adicción. No escucho ese millar de voces susurrantes al unísono para que me mueva a hacer algo. De hecho últimamente nisiquiera escucho voces en mi cabeza. Ni una sola de ellas.

    Todo es culpa del nuevo curso. Buenas noches damas y caballeros…