La gente tiende a cuestionarselo todo, de una manera absurdamente incoherente y sistemáticamente destructiva. Está bien hacerse las preguntas, es signo de una mente curiosa y despierta. Pero lamentarse por no encontrar las respuestas o tratar de forzar respuestas para que cuadren en la cabeza es peor que tratar de entender a una soñadora

    El primer caso es una espiral inútil y completamente prescindible, si te das cuenta de que te encuentras en este circulo vicioso puedes salir de él sin dificultad. No, en serio, realmente no tienes más que dejar de lamentarte y comenzar a andar por una nueva vía de resolución o fijarte otros objetivos, pero llorar no ayuda a la causa. Si no te das cuenta de que te encuentras en ella puede ser un poco más dificil, ya que necesitarás de alguien que te lo diga o te guíe para salir de ahí. Siempre es bueno tener a alguien cerca que te eche una mano.

    El segundo caso es más complicado, encontrarse en este e intentar salir no es tan fácil como girar el pomo de la puerta que es la solución del caso anterior. Aquí se trata de que eres un cabeza dura y niegas la evidencia de que estás equivocado. En ciertos casos puede ser bueno, ya que es posible que la respuesta hallada sea falsa. Tratar de refutar como sea dicha respuesta no solo puede ayudar a uno mismo sino a otros que caen en el mismo error. No hay mejor forma de hallar respuestas que la refutación de las mismas.

    Yo me encuentro en este segundo caso, creo que no hay mejor forma de refutar una respuesta que discutiendola abiertamente. Por ello House tiene a su equipo de diagnóstico, Stark a su cuadrilla, Sherlock Holmes a John Watson, etc.

    Yo tengo este blog. Un medio para debatir las ideas que se me pasen por la cabeza abierto a todos aquellos que quieran expresar su bien fundada opinión.

    ¡Que paseis un buen finde!