Una de mis mayores pasiones es caer.

    Correr hasta el borde del abismo, impulsarme hacia delante, ver el vacío bajo mis pies, sentir la adrenalina recorriendo mis músculos, el viento susurrandome al oido, la tensión en la comisura de mis labios, sonreir como un niño en un eterno verano…

    Debería dedicarme al salto base.