Dragones y Mazmorras (Dungeons and Dragons, DnD) tiene un sistema de alineamientos bastante superficial y simplificado. Categorizar a una persona dentro de uno de los nueve alineamientos existentes resulta complicado, por no mencionar imposible, debido a la variabilidad de la naturaleza humana. Pero como tanto me gusta clasificar he empezado por mi mismo, las posibilidades más posibles para mi serían Caótico Neutral, el alineamiento de los locos; Caótico Bueno, alineamiento de los revolucionarios; Legal Neutral, el alineamiento de los jueces; y Legal Malvado, el alineamiento de los déspotas.
Debido a lo dificil que es decidirse por uno de ellos (amén de las ligeras diferencias entre sus interpretaciones) me he decantado por Legal malvado, puesto que al leer su descripción en esta página me dije OMG, ¡si soy yo!.
Estos personajes creen en el uso de la sociedad y sus leyes en beneficio de ellos mismos. La estructura y organización elevan a los que se merecen mandar, así como proporcionar una jerarquía claramente definida entre maestro y servidor. Con este fin, los personajes legal malvado apoyan a las leyes y sociedades que protegen sus propios asuntos. Si alguien está herido o sufre a causa de una ley que los beneficie, mala suerte. Los personajes Legal malvado obedecen las leyes por temor al castigo. Debido a que pueden verse obligados a honrar un contrato desfavorable o juramento que han hecho, los personajes legal malvado tienen por lo general mucho cuidado en dar su palabra. Una vez dada, romperán su palabra sólo si pueden encontrar una forma de hacerlo legalmente, en el marco de las leyes de la sociedad. Un férreo tirano y un artero, codiciosos comerciante son ejemplos de Legal malvado.
- Siempre mantiene su palabra de honor.
- Mentira y engaña a los que no merecen su respeto.
- Puede o no matar a un enemigo desarmado.
- Nunca mata a un inocente, pero si puede dañar, hostigar o secuestrar.
- Nunca tortura por placer, solo para extraer información.
- Nunca mata por placer - siempre tiene una razón.
- Puede o no ayudar a alguien en necesidad.
- Respeta el honor y la auto-disciplina. No tiene tiempo para la ley.
- Colaborará con otros para lograr sus objetivos.
- Podrá tomar dinero sucio.
- Nunca traicionará a un amigo.
Post #69: Directos al Infierno
La cuestión es que, sin todo este caos, sin todas estas bobadas, si el mundo no fuese una, en el fondo, una mierda entonces la vida sería tremendamente aburrida, como un cuadro monocolor o una habitación vacía a la que le traemos el caos para adornarla y darle, exacto, vida.
Cuando me pongo a mirar a mi alrededor, esté donde esté, asomado a la ventana de mi casa con la ciudad a mis pies o sentado en el asiento trasero de la guagua que me lleva a mis obligaciones matutinas, me pongo a pensar en lo absurdo que es todo, en lo pointless que resultan las vidas de la gente más allá de su propia autosatisfacción. La búsqueda de matar el tiempo hasta que el tiempo te acaba matando. Que es entonces cuando habrás producido suficientes "daños" a tu alrededor como para ser recordado en cierto modo por el resto del mundo. Ya sea destruyendo el medio ambiente, salvandolo o cambiando las vidas de la gente tal y como nos mostró la película El efecto mariposa.
Pero todo eso se acabará cuando nuestro querido sol explote. Crucemos los dedos.
Finalmente, solo puedo desear que todos nosotros, nihilistas, ateos y agnósticos, estemos equivocados, formemos parte de un plan divino y vayamos directos al infierno.
Oh sí, seguid el camino del hedonista y aprovechad el momento, que no os tenten con ir al cielo y regocijaros en alcanzar la cumbre de vuestra propia autosatisfacción.
Lo sé, este tema ya se ha tratado en muchos otros blogs y foros y no creo que vaya a comentar nada nuevo o especial. Como está lloviendo y no tengo ganas de hacer lo que tengo que hacer solo daré mi hipócrita punto de vista sobre el asunto.
Por supuesto, estoy deacuerdo con Grissom en que no tienes una segunda oportunidad de causar una primera impresión. El dejarnos llevar por las apariencias es lo que nos ha hecho evolucionar hacia la sociedad elitista y obsesionada por la moda de la que formamos parte ahora. Hemos refinado el arte de las primeras impresiones hasta el punto de inventar la ley limón. No sé realmente si se utiliza pero creo que es una idea genial. Las primeras impresiones nos obligan a mejorar de modo que los demás puedan verlo, no somos el ombligo del mundo, eso de be yourself es completamente cierto, no puedes vivir siendo quién no eres a menos que tengas dinero de sobra para vivir con un psicologo bajo el brazo. Pero el ser quien eres no implica que no debas ducharte y acicalarte cuando salgas fuera de la batcueva. Como dice el principio de Argos: Viste cada día como si fueras a morir con esa ropa.
Por mi enorme sensibilidad estética y de los que os rodean, por favor, no salgais como un adefesio a la calle.
Me he desviado un poco del tema principal. Haré copypaste de lo que comenté en otro blog que resume la tesis de lo que quiero decir:
Somos algo más que simples bestias, algo más que acciones y reacciones en una ecuación newtoniana, la primera reacción solo es el atisbo de lo que se ve, la primera información que recibes es una información que debe ser procesada dentro de un todo.
Siendo como somos entes pensantes, capaces de errar y, sobre todo, capaces de aprender, debemos actuar acorde a nuestra naturaleza, dando una segunda oportunidad a todo aquello nuevo que probemos para tener una mayor perspectiva en la opinión que nos vamos a formar.
Bajo la lluvia me despido, que los primigenios os protejan.
Descolgado del trepidante ritmo de vida en el que se ha convertido mi rutina, adentrandome en la húmeda oscuridad en que se han convertido mis noches. Observando sumido en la más absoluta de las tinieblas a las nubes arremolinadas alrededor de la luna. Azules, recortadas, Burtonianas…
Paso mis días como la mancha de tinta que soy. Absorbiendo y contaminando. Aprendiendo y corrompiendo. Me lo llevo todo y no dejo nada tras de mí. Te convierto en un juego. Me convierto en un juego. No tiene realmente importancia. Ni ganar, ni perder. Buscar la salida del laberinto o aprender a vivir de él.
He encontrado en este año de facultad justo lo que buscaba cuando realizaba la matricula. El estrés que sentía durante los últimos examenes de septiembre que realicé. El no poder descansar antes de seguir con el siguiente problema a resolver. Pero cometí un terrible error. Treinta días de estrés no tienen comparación con tres cuatrimestres en los que te roban los días libres para marcarte nuevos trabajos.
Pero es lo que me he buscado, y con ello cargaré hasta el final porque…
Son las reglas del juego.
"Vi otra bestia que subía de la tierra
y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero,
pero hablaba como un dragón."
La gente tiende a cuestionarselo todo, de una manera absurdamente incoherente y sistemáticamente destructiva. Está bien hacerse las preguntas, es signo de una mente curiosa y despierta. Pero lamentarse por no encontrar las respuestas o tratar de forzar respuestas para que cuadren en la cabeza es peor que tratar de entender a una soñadora.
El primer caso es una espiral inútil y completamente prescindible, si te das cuenta de que te encuentras en este circulo vicioso puedes salir de él sin dificultad. No, en serio, realmente no tienes más que dejar de lamentarte y comenzar a andar por una nueva vía de resolución o fijarte otros objetivos, pero llorar no ayuda a la causa. Si no te das cuenta de que te encuentras en ella puede ser un poco más dificil, ya que necesitarás de alguien que te lo diga o te guíe para salir de ahí. Siempre es bueno tener a alguien cerca que te eche una mano.
El segundo caso es más complicado, encontrarse en este e intentar salir no es tan fácil como girar el pomo de la puerta que es la solución del caso anterior. Aquí se trata de que eres un cabeza dura y niegas la evidencia de que estás equivocado. En ciertos casos puede ser bueno, ya que es posible que la respuesta hallada sea falsa. Tratar de refutar como sea dicha respuesta no solo puede ayudar a uno mismo sino a otros que caen en el mismo error. No hay mejor forma de hallar respuestas que la refutación de las mismas.
Yo me encuentro en este segundo caso, creo que no hay mejor forma de refutar una respuesta que discutiendola abiertamente. Por ello House tiene a su equipo de diagnóstico, Stark a su cuadrilla, Sherlock Holmes a John Watson, etc.
Yo tengo este blog. Un medio para debatir las ideas que se me pasen por la cabeza abierto a todos aquellos que quieran expresar su bien fundada opinión.
¡Que paseis un buen finde!
Un puente desaprovechado. El único momento de relax en estos últimos cuatro días fue un sábado noche de cena en un restaurante italiano. Lasagna, cannelloni, tortellinis, bechamel… Una cena sin duda deliciosa con la mejor compañia que se pueda tener. Todo excelentemente preparado y dispuesto para tomar fuerzas y seguir desaprovechando el tiempo haciendo prácticas, trabajos y estudiando sin parar lo que es, sin lugar a dudas, el año más duro de toda mi carrera universitaria. Suerte la mía que ahora le cogí afición al estrés y los tiempos de entrega ajustados, como unos vaqueros en la cintura de una chica cuando comienza de nuevo el invierno.
Mañana empiezan los madrugones otra vez, y da comienzo una nueva semana con nuevos plazos de entrega y nuevas horas perdidas sentado delante de un ordenador, averigüando que pieza le falta al puzzle que tenemos delante y no conseguimos resolver. Lucky me aún tengo un episodio de Dexter por ver, y mañana a las 9.30 hora canaria el estreno del primer episodio en Fox. Espero no perdermelo. Espero que lo hayan hecho bien.
Cabezas, cuerpos, que descansen y pasen una tranquila noche.
Hasta ahora me sentía muy identificado con Dexter, por la carencia de emociones, la sensación de vacio cuando alguien expresa sus sentimientos y sabes que eso te debería afectar de alguna forma o al menos saber de que diablos esta hablando, el analizar las vidas de la gente de manera impersonal y objetiva. Pero el episodio que he visto esta noche, (el tercero, apenas he podido empezar esta nueva temporada), me ha revelado una faceta de nuestro homicida que no me había planteado hasta ahora. Sus ganas de matar como si fuera una adicción. Quiero decir, ya se sabía que era una adicción, pero no lo había visto desde el punto de vista de que fuera algo tratable.
A donde quiero llegar con todo esto es… ¿Cuál es mi adicción? ¿Los videojuegos, el rol y el cine? No creo que sean comparables, no del modo en que han descrito lo que sería una adicción. No escucho ese millar de voces susurrantes al unísono para que me mueva a hacer algo. De hecho últimamente nisiquiera escucho voces en mi cabeza. Ni una sola de ellas.
Todo es culpa del nuevo curso. Buenas noches damas y caballeros…
Del frances fétiche, dícese de un ídolo u objeto de culto al que se atribuye poderes sobrenaturales, especialmente entre los pueblos primitivos.
El significado que le daré en este artículo es ligeramente distinto al que le da la academia, hablaremos de los fetiches como objetos con un significado especial para nosotros que siempre llevemos encima o tengamos siempre cerca.
En mi caso hay dos objetos:
-El móvil para empezar, no por lo típico de recibir llamadas en cualquier momento que me sea necesario o hacerlas yo. Sino para representar mi conexión con el mundo de las ondas, las redes telefónicas y el Internet. Como una conexión mágica con otra dimensión, si hacemos un símil con el mundo del medievo fantástico.
-El reloj de bolsillo. Símbolo del esplendor de otra época, las maravillas del comienzo de la era tecnológica. Medio para medir el tiempo por el que pasamos. Atado por una cadena de plata a un Ankh de metal, traído desde Egipto por Argos, simbolizando la vida para los egipcios, la inmortalidad y la vida después de la muerte. Yo mismo le he dado significado a porqué ato el reloj al ankh con una cadena de plata. Como alguno ya se imaginará se trata de la mortalidad del ser humano, un recuerdo permanente del Carpe Diem y de que no he de perder el tiempo en nimiedades habiendo cosas más interesantes que hacer.
¿Vosotros tenéis algún fetiche? ¿Qué os parecen los míos? Siento no actualizar con nada más interesante pero no tengo realmente tiempo para profundizar en mi mismo y descubrir cosas nuevas sobre mi personalidad.
¡Saludos lectores!

